jueves, 4 de junio de 2009

1er año: Religión Egipcia, las creencias en el más allá

ACTIVIDAD





Pensamiento religioso
Respecto a la historia de Egipto sin duda hay un aspecto en el que la mayoría de los historiadores coinciden; los egipcios formaron uno de los pueblos más religiosos del mundo antiguo.
Las múltiples fuerzas de la naturaleza fueron divinizadas siendo entonces ésta una religión naturalista. Diremos también que se trata de una religión POLITEÍSTA, significando ello que los egipcios adoraban múltiples dioses a los que hoy conocemos a través de sus representaciones en el arte (pinturas, esculturas, grabados). En dichas representaciones observamos dioses con formas animales, otros con perfil humano, o de forma mixta, es decir que la imagen es mezcla de humano y animal.
Entre los dioses más destacados se encontraba Ra, el dios del Sol y Osiris, quien según la mitología había obtenido la resurrección siendo esta condición una constante esperanza de los egipcios.
Pueblo optimista fue éste quien en su pensamiento religioso planteó la inmortalidad del alma, es decir que después de la muerte el egipcio alcanzaba una vida más plena, más cómoda tras el pasaje por el llamado Juicio de los Muertos. En este juicio el alma del difunto se presentaba ante el Tribunal de Osiris, allí tenía que justificar su vida pasada mediante una confesión negativa – por ejemplo decir no he sido violento, no he mentido, etc.-. Esta confesión estaba impresa en el Libro de los muertos y bastaba con que fuera pronunciada para que el alma del difunto obtuviera la inmortalidad. En este juicio la diosa Maat – diosa de la justicia- pesaba el corazón del difunto en una balanza poniendo en el otro platillo una pluma. Si el muerto era virtuoso tenía asegurada la salvación pues su corazón sería más liviano que la pluma de la justicia.
(Extraído de "La Historia, saber en construcción" de L. Keim y P. Correa)


Actividad: Observe la imagen y lea el texto. Luego responda.
1- ¿ Cómo está representado el difunto en la pintura?
2-¿ Quién lo lleva de la mano?
3- ¿Qué se pesa en la balanza?
4-¿Quiénes lo esperan al final del juicio?
5-¿Qué sucede si fue pecador?
6)¿Qué fue el Libro de los Muertos?

Conclusión: ¿Por qué se dice que ésta era una religión optimista?

jueves, 21 de mayo de 2009

1er año: Relato basado en documentos históricos (Tema:Egipto)



Jefrén se levantó temprano. Hoy tenía ganas de ir de pesca Nilo arriba, donde sabía que encontraría además patos que podría cazar con su palo curvo que estaba bien afilado. Pero su padre entró en su cuarto, y no se atrevió a decir nada. Sabía como pensaba.
-Buenos días, Jefrén, dijo. Hoy el Faraón me ha concedido tiempo libre. Apróntate que vamos a salir. Quiero mostrarte algo.
-Bueno, papá. Enseguida estaré listo. Por lo menos parece que hoy no tendré escuela, pensé.
Su padre era ya mayor, y toda su vida la había dedicado a las letras. Era un escriba, y siempre le había hablado de las ventajas de educarse en este sentido.
Caminaron bastante, y salieron fuera de su hermoso barrio, hasta divisar la zona de los talleres donde los artesanos hacían sus distintas actividades.
-Observa Jefrén, -dijo- como trabaja el alfarero. Está cubierto de tierra, aunque todavía está entre los vivos, cava en el barro más que un cerdo, para cocer sus cacharros. Sus ropas están duras por la arcilla…
Cierto. Así lo vio Jefrén, pero no le pareció tan duro. Parecía divertida aquella actividad con el torno, donde con gran habilidad el alfarero daba forma a su vaso. Cerca se veían otros, ya terminados, con pinturas muy hermosas.
Siguieron su camino, y se acercaron al taller de un tejedor.
-Mira Jefrén a este pobre hombre. Está peor que una mujer. Con las rodillas contra el pecho. No puede respirar, si pierde un día de tejido, recibe cincuenta azotes, da comida al portero para que le deje ver la luz del día…
Realmente el hombre parecía agotado. Los faraones reglamentaban el trabajo en esta industria, porque los tejidos de lino se admiraban y deseaban en toda la zona de Medio Oriente, (eso le había oído decir a su madre, que gustaba mucho de esa tela para sus vestidos). Sería duro si en el futuro tuviera que trabajar como tejedor.
-Oye bien, Jefrén, dijo por último mi padre. Podría seguir mostrándote a los carpinteros, o a los escultores, a los herreros o a los orfebres; los campesinos no tienen mejor suerte.
-¿Qué les pasa a los campesinos? –pregunté-
-Los campesinos tienen una penosa ocupación. Su trabajo es muy duro en tiempos de sequía como en la inundación. Cuando cosechan, debemos inspeccionarles para contabilizar los granos. Es muy triste cuando no les alcanza para entregar su tributo al Faraón. He visto gente golpeada salvajemente, atada, y arrojada a los canales. Muchas veces hasta sus hijos han sido encadenados. Sus vecinos lo abandonan y huyen… cuando todo termina, no hay grano, y pasarán hambre…
-¡Qué horror! No me imagino esa vida, yo que tengo todo lo que quiero.
-¿Entiendes ahora por qué te digo que no hay profesión sin un jefe, excepto la del escriba?; él es el jefe. Por tanto, si conoces la escritura, te servirá mejor que las profesiones que te he mostrado. Cada una de ellas es peor que las otras. Un campesino no es considerado como un hombre. ¡Ten cuidado! ¡Aplícate a los libros! No hay nada mejor, pues ellos te dan un prestigio que las demás profesiones no tienen. Vestirás túnica y serás reconocido y saludado por todos.

Basado en el texto “Consejos de un escriba a su hijo”
Creado por Cristina

martes, 5 de mayo de 2009

2° año -Maldición de Malinche-


Del mar los vieron llegar, los hermanos emplumados
eran los hombres barbados, de la profesía esperada.
Se oyó la voz del monarca,de que el dios había llegado
Y les abrimos las puertas por temor a lo ignorado.

Iban montados en bestias, como demonios del mal
Iban con fuego en las manos, y cubiertos de metal
Solo el valor de unos cuantos les opuso resistencia
Y al mirar correr la sangre se llenaron de vergüenza

Porque los dioses ni comen ni gozan con lo robado
Y cuando nos dimos cuenta ya todo estaba acabado
Y en ese error entregamos, la grandeza del pasado
Y en ese error nos quedamos trescientos años esclavos.

Y nos quedó el maleficio, de brindar al extranjero
Nuestra fe, nuestra cultura, nuestro pan, nuestro dinero
Y les seguimos cambiando, oro por cuentas de vidrio
y damos nuestra riqueza, por sus espejos con brillo.

Hoy, en pleno siglo veinte, nos siguen llegando rubios
y les abrimos la casa y los llamamos amigos
Pero si llega cansado, un indio de andar las sierras
lo humillamos y lo vemos, como extraño por su tierra

tú, hipócrita que te muestras, humilde ante el extranjero
pero te vuelves soberbio, con tus hermanos del pueblo
¡Oh, Maldición de Malinche, enfermedad del presente
cuando dejarás mi tierra, cuando harás libre a mi gente


miércoles, 29 de abril de 2009

1er año: Relato basado en documentos históricos

Ubicación temporal: 9000 a 4000 años AC
Ubicación geográfica: Valle del Nilo
Amanece en la aldea… el sol apenas asoma y se mete por las hendijas que dejan las cañas que mis padres con tanto esmero recogieron y mezclaron con el barro de la orilla del río. Se siente el frío de la madrugada. Las chozas cercanas no impiden el paso del viento, y yo me acurruco junto a mis hermanos para sentir el calor de sus cuerpos.
Ya se oye el sonido de las azadas de las mujeres que van preparándose para comenzar los trabajos en la pequeña plantación.
A lo lejos se escuchan los pájaros a la orilla del río. ¡Cómo me gusta! Pero prefiero atraparlos, porque mi madre se pone contenta cuando llego con algo más para comer. Hoy voy a dedicarme a poner las trampas, y también intentaré pescar con la red que fabriqué. Seguramente algo podré traer para mis hermanos… porque las cosechas han sido pobres, y así comeremos algo más variado.
Cerca de nuestra choza vive otra familia que también tiene niños como nosotros. Cuando vamos todos juntos a cuidar las ovejas, nos divertimos mucho mientras las vemos pastar. El otro día nuestro abuelo nos vio en esos juegos, y nos reunió a todos, diciéndonos:
-“Niños: no olviden que están realizando una tarea de mucho valor para nuestra comunidad. Estas ovejas nos darán abrigo en el invierno, y carne cuando lo necesitemos. No las descuiden”.
Nos sentimos muy importantes. Aún a nuestra edad, podemos ser útiles en la aldea.
Mientras pienso en estas cosas voy levantándome, despierto a mis hermanos y nos ponemos en marcha.
La aldea ya está en movimiento: Por allá se ve mi madre con otras mujeres trabajando en la construcción de ollas y vasijas de barro cocido. Más lejos otro grupo hila y teje.
A lo lejos se ven cazadores que ya regresan con una presa que dará mejor alimento a todos.
Llega hasta nosotros el sonido de aquellos que pulen la piedra para hacer las hachas y azadas que facilitan el trabajo: Cuando hay que plantar, muchas veces es necesario derribar árboles para obtener espacio, y mi padre aprovecha la madera para fabricar algún mueble para nuestra casa.
Esta es la época de cosechar trigo, lino, y cebada; todos esperan que sea abundante para guardar para el invierno, porque ya están acabándose nuestras reservas.
Mientras vamos sacando las ovejas del corral de piedra, los perros nos hacen fiestas ladrando a nuestro alrededor y nos ayudan a llevarlas afuera de la aldea, donde el pasto está más alto.
Después volveremos para ordeñar las vacas y tomar la leche.
-¡Tengo una idea! -Dice mi hermana- y toma corriendo por el sendero que va hacia el río.
-¡Vamos a jugar en el bote de papá! Nadie se dará cuenta y podremos tirar las redes a ver si tenemos suerte!
-No hermana -le ordeno-. No podemos olvidar nuestra obligación, como nos dijo el abuelo. Ya vendremos cuando el sol esté cayendo, y nos podremos bañar y pescar.
No le gustó mucho mi decisión, pero, como yo soy la mayor, deben seguir mis indicaciones. En la aldea es muy importante que cada uno cumpla su tarea. Así es como podemos vivir mejor.

Basado en textos de: L. Mumford:”La ciudad en la historia”; J. Hawkes-L. Woolley:”Historia de la humanidad”.
Creado por Cristina

1er año Revolución Neolítica

Aldea Neolítica

Cuando nos referimos a revoluciones, hablamos por lo general de dos cosas distintas con un rasgo común. En los dos casos las revoluciones son fenómenos que modifican en profundidad a la sociedad. El mundo posterior a la revolución es distinto del anterior.
La diferencia que podemos encontrar es que algunas son rápidas y violentas, y otras son procesos de mayor duración, de largas transformaciones.
La Revolución Neolítica se ubica en este segundo caso: se define como la etapa en la que los hombres, que hasta entonces habían vivido de la caza y la recolección, en forma nómade y tallando la piedra, comenzaron a domesticar animales y cultivar plantas, se volvieron sedentarios, pulieron la piedra e inventaron la cerámica. La vida humana se transformó en todos los aspectos: forma de organizarse, modo de obtención de sus alimentos, sus útiles, sus creencias, vestimenta, costumbres… por eso a estos cambios profundos se le llama “Revolución Neolítica”
El neolítico comenzó hace alrededor de 10.000 años en el Medio Oriente, y desde allí se difundió a Europa. En otras partes del mundo como América, también surgieron los cambios de manera independiente, hace unos 5.000 años.
Una primera característica de las comunidades neolíticas fue la sedentarización.
Los cazadores y recolectores, podían instalarse en asentamientos estables en áreas donde se concentraran abundantes recursos alimentarios, por ejemplo en bancos de moluscos, o en campos de gramíneas silvestres.
En el Cercano Oriente los primeros poblados fueron pequeños. Los hombres del neolítico en esta región, consiguieron domesticar un conjunto de plantas y animales: trigo, cebada, porotos, lentejas y habas. Cabras, ovejas, cerdos y perros (para pastoreo). Esto les permitió una reserva alimentaria de la que podían disponer en el momento que necesitaran. La domesticación de plantas y animales creó una nueva relación entre los seres humanos y la naturaleza y modificó también las relaciones entre los grupos humanos. Gracias a la mayor disponibilidad de alimentos, la población aumentó y los asentamientos humanos (aldeas) crecieron en cantidad y tamaño. Algunos alcanzaron las dimensiones de ciudades, surgiendo así las primeras civilizaciones. Definimos civilización como vida en ciudades o vida urbana.
Surgimiento de las Primeras Civilizaciones: en los valles aluviales de la “Media Luna Fértil”, los hombres comenzaron a producir alimentos en mas cantidad, y a perfeccionar sus útiles o herramientas.

Esta mayor producción superó las necesidades inmediatas de la población, por lo que decimos que fue una producción con excedente.
Esto fue posible porque controlaron los desbordes de los ríos mediante construcción de canales de riego, lo que permitió aumentar las áreas cultivables y mantener a personas que trabajaban en otras actividades, como comerciantes, artesanos, sacerdotes, etc.
Es decir que no todos tenían que dedicarse a la agricultura para poder vivir. Comienza así una división del trabajo, al principio muy simple. Observemos el esquema del surgimiento de la vida urbana y veamos los cambios que se fueron produciendo en este pasaje de la aldea a la ciudad.

viernes, 24 de abril de 2009

3er año: La historia de los Zares de Rusia asesinados durante la Revolución de 1917

Noventa años después de que hayan sido, sin previo juicio, sumariamente ejecutados el Zar Nicolás II de Rusia, su esposa la Zarina Alexandra Feodorovna, sus cuatro hijas las Gran Duquesas Olga, Tatiana, María y Anastasia, así como el Zarevich Alexis, en el sótano de la Villa Ipatiev de la localidad rusa de Yekaterinburg (en la región de los Montes Urales), el 17 de julio de 1918, el Tribunal Supremo Ruso rehabilita a todos y cada uno de los componentes de la asesinada Familia Imperial
Recordemos que, en 1979, se descubrieron los restos de los zares con tres de sus hijos, desenterrados en una mina cercana al bosque de Yekaterinburg. Identificados, gracias a los análisis comparativos del ADN con miembros cercanos de la Familia Imperial (entre ellos el Príncipe Felipe, duque de Edimburgo, consorte de la reina Elizabeth II de Gran-Bretaña), los cuerpos fueron oficialmente sepultados con todos los honores en la iglesia de la Fortaleza de los Santos Pedro y Pablo de San-Petersburgo, en 1998.
En el año 2000, la Iglesia Ortodoxa Rusa canonizó a la Familia Imperial.
El año pasado, en 2007, se pudo dar con los restos de otros dos cadáveres a unos 70 m. de distancia de donde se encontraron a los primeros en 1979; fueron identificados este mismo año como siendo los restos del zarevich Alexis y de su hermana la gran duquesa María.




Retrato del Zar Nicolás II

Con el último hallazgo y teniendo los restos de la Familia Imperial al completo, se puede decir que se cierra un largo capítulo sobre el enigma de los últimos Romanov-Holstein-Gottorp, y sobre sus leyendas de supuesta supervivencia de algunos de sus componentes (Anastasia / Anna Anderson, María,...), al menos oficialmente.
Obviamente, la sentencia del Tribunal Supremo Ruso no tiene otra consecuencia que la simbólica: condena el asesinato de Nicolás II y de su familia, calificándolo de asesinato y culpando claramente a los bolcheviques, autores de la masacre. Por tanto, dictamina que la Familia Imperial Rusa fue víctima de una represión injustificada y que su sumaria ejecución fue a todas luces ilegal, tal y como venía reclamando desde hace años los descendientes de la Casa Imperial representados por el abogado G. Lukianov.
De la sentencia se deriva que los parientes supervivientes de la Familia Imperial pueden reclamar una irrisoria indemnización de 10.000 rublos (poco más de 3.000 €) en el caso de pérdida de propiedades inmobiliarias durante el período soviético.
Por otro lado, también se rehabilitan históricamente a unas 700.000 víctimas de la Revolución Rusa y del período Soviético, no así a los que lucharon contra el régimen comunista totalitario como tampoco a los que estuvieron en el bando del Ejército Blanco.

El Informe Yurovski, el encargado del asesinato, un informe de los hechos remitido por Yurovski a sus superiores bolcheviques tras la ejecución, fue encontrado en 1989 y reproducido en el libro El último Zar de Edward Radzisnky (1992).
Según el informe, la noche de la masacre la familia fue despertada y se solicitó que se vistieran. Cuando preguntaron la razón, se les informó que iban a ser trasladados a una nueva ubicación por su seguridad, por la proximidad del Ejército Blanco a Ekaterimburgo y la violencia que ello podría conllevar. Una vez vestidos, la familia y un reducido círculo de sirvientes y ayudantes (el doctor Sergéi Botkin, la doncella Ana Demídova, el cocinero Iván Jaritonov, el lacayo Alekséi Trupp y un perro) fueron llevados a uno de los sótanos de la casa, y se les pidió que esperaran con el pretexto de que iban a hacerles una foto antes de partir. A Alejandra y Alexis se les permitió sentarse en sillas, a petición de la zarina, con la condición de que estuvieran vigilados por guardias. Pasados los minutos, entraron en la habitación los ejecutores comandados por Yurovski. Sin preámbulos levantó el revólver y declaró al zar que el pueblo ruso le había condenado a muerte. El zar alcanzó a balbucear: "¿qué?" y se giró hacia su familia en el momento en que Yurovski le disparó a quemarropa un tiro en la cabeza. Cuando el zar cae muerto, la zarina y su hija Olga tratan de hacer el signo de la cruz, pero son asesinadas con la primera ráfaga de los ejecutores, al recibir disparos en la cabeza. El resto de la familia imperial es asesinada con la siguiente ráfaga, a excepción de Ana Demidova, la criada de Alejandra. Demidova sobrevivió a la ráfaga inicial pero fue rápidamente rematada a bayonetazos contra una de las paredes del sótano, mientras intentaba protegerse con una almohada, repleta en su interior de joyas y piedras preciosas.
El Informe Yurovski añadía que una vez el humo de los disparos permitió ver el resultado de la ejecución con más claridad, se descubrió que algunas de las balas de los ejecutores se habían quedado incrustadas en los corsés de algunas de las Grandes Duquesas. Esto se debía a las joyas y piedras preciosas que las muchachas habían cosido dentro de sus ropas, para evitar que sus captores se las quitaran. Involuntariamente les habían servido de armadura contra las balas. Yurovski escribió que Anastasia y María se acurrucaron contra una pared con las manos en la cabeza, antes de ser alcanzadas por los disparos. Sin embargo otro guardia, Piotr Yermakov, le explicó a su mujer que Anastasia había sido rematada a bayonetazos. Cuando llevaron los cuerpos fuera, una o más de una de las chicas empezaron a llorar, y fueron rematadas con golpes en la cabeza, según escribió Yurovski